La Barceloneta, barrio costero en la ciudad condal

La Barceloneta es el barrio marinero de la ciudad de Barcelona, ubicado entre el puerto y las playas. Las calles estrechas, el ambiente de la clase trabajadora, la ropa colgada para secarse y el olor a mar contribuyen al carácter genuino de este vecindario, que se creo para dar cabida a todos los vecinos desalojados por el rey de La Ribera, lugar donde el monarca tenía pensado construir su Ciudadela; así, en su origen, todos estos pobladores eran gente humilde, que empezaron de nuevo como pescadores en el sector que más próximo quedaba a su propia vivienda.

La zona es muy popular entre los turistas, ya que está cerca de las playas de Barcelona y cuenta con una amplia variedad de restaurantes y bares que ofrecen tapas y mariscos frescos. Es, sin duda alguna, un destino turístico destacado, y aunque eso es bueno para la ciudad, para los propios vecinos del lugar está empezando a ser un verdadero incordio, por no decir un auténtico infierno. Y es que toda clase de desmanes empiezan a producirse en sus calles, sobre todo al caer el sol, donde cualquier clase de vicio puede darse, y de los que muchos de sus vecinos se quejan incansablemente. Y es que si se te ocurre salir a última hora de la tarde, no es extraño verte a bastantes jóvenes en plan salvaje y sin mucho respeto por las buenas normas, como ocurrió con una pareja que fueron pillados follando en Barcelona, precisamente en estas calles, y cuyo vídeo se convirtió en viral en las redes sociales.

La verdad es que el lugar es una mezcla de historia y modernidad difícil de aceptar en algunas ocasiones, sobre todo si tenemos en cuenta a la cantidad de jóvenes que viven allí. No es que me las quiera dar de puretas, ni quiera creer que nuestros chavales, ni muchos menos nuestras jovencitas, sean inocentones como los de las pasadas generaciones. Sin embargo, aún sabiendo que la sexualidad casi no tiene secretos para ellos en edades muy tempranas, y que el porno gratis ya los ha puesto bastante al tanto de lo que pueden encontrarse en esta vida (equivocadamente o no, esa es otra cuestión), la verdad es que la idea de que vayan viendo por ahí a gente follando en plena calle no es exactamente sinónimo de una buena educación, ni en valores, ni en civismo. Por mucho que queramos tener una vida sexual libre y sana, hay ciertas actividades de ámbito privado que cada cual debería practicar todo lo íntimamente que pueda permitirse; y si se trata de dar alguna clase de educación, hombre, no es que sea lo más recomendable para inculcar a nuestros chicos y chicas, aunque no queramos influenciarlos con tabúes ni coartar su libertad.

Así, el barrio de La Barceloneta se ha convertido en uno de esos lugares del mundo que todo el mundo quiere visitar, pero no todo el mundo quiere vivir, tal como pasó hace unos años con el Barrio Rojo de Amsterdam, o Chinatown en Nueva York. Animado, colorido, lleno de historia, y con una vida social activa y alegre, es todo un paraíso para divertirse, como bien lo asegura todo el que ha pasado por allí como visitante; sin embargo, no dejan de llegar quejas de residentes que se quejan de ruidos, peleas, suciedad, noches de imsomnio y, como puedes ver, incluso sexo al aire libre sin ningún pudor. Cómo encontrar un punto medio para todo esto es un reto no sólo para las autoridades, no seamos hipócritas ni miremos para otro lado: también lo es para el que vive allí, que necesita algo de tolerancia; pero sobre todo para aquellos que lo visitan, respetando su forma de vida y, si a eso vamos, incluso las buenas costumbres y la convivencia entre personas.

 

 

 

Valencia y su Barrio del Carmen

Con una maraña de calles, callejones y plazas enredadas, El Carmen se ha sacudido en gran parte de la mala fama de su pasado para convertirse en el barrio más famoso de Valencia. Para muchos, El Carmen es la ciudad; cuando “vas al centro”, aquí es donde generalmente terminas. Con restaurantes de moda, tiendas de todo tipo, excelentes museos y una mezcla ecléctica de personas que pululan por sus plazas, El Carmen es hermoso, y puede que resulte extraño, pero nunca podrá resultar aburrido.

A grandes rasgos, El Carmen limita con la calle Serranos al este, Caballeros al sur, Guillem de Castro al oeste y el lecho del río Turia al norte; sin embargo, conocer su ubicación no es demasiado importante, porque puedes estar seguro de que, en el instante en que ingreses a El Carmen, te perderás. Sin embargo, perderse en este lugar no es un problema demasiado grandes, porque a cada paso que des por sus calles, encontrarás maravilla tras maravilla para ver y conocer: el mercado de Mosén Sorell, las Torres de Serranos, el Instituto de Arte Moderno… y un sinfín esquinas y plazas maravillosas donde los vecinos del barrio se encuentran y entablan conversaciones casuales.

El Barrio de El Carmen creció entre dos murallas, la musulmana y la cristiana, construidas por sus dirigentes para guardar los lados este y oeste de la ciudad durante la Reconquista. Con siglos de historia, tomó su nombre de la Plaza de El Carmen, situada frente a un convento así llamado; en estos siglos, ha sido refugio para los vecinos de religión musulmana, zona donde de construyeron conventos, lugar de residencia de la altar aristocracia valenciana, y hasta barrio de obreros. Así, no es extraño comprobar que en sus calles pueden encontrarse huellas de casi cualquier momento de la historia, con variedad de protagonistas y de acontecimientos; incluso, tuvo su época negra a finales del siglo pasado, cuando se convirtió en un lugar relacionado con las drogas y la delincuencia, que le dieron bastante mala fama. Pero hoy es uno de los lugares emblemáticos de Valencia, quizá el lugar más famoso de su centro histórico, y es una lástima perderse esta maravilla de lugar, en el que disfrutarás solamente con dar un paseo.