Teruel y su Mausoleo de los Amantes

Teruel es una de las provincias de España con menos habitantes; por contra, su patrimonio artístico, sobre todo si hablamos de arquitectura, es impresionante. Pero si hay de verdad un edificio emblemático en su capital, es el Mausoleo de los Amantes de Teruel, una de las parejas románticas más famosas de la tradición española; casi podrían ser los Romeo y Julieta hispánicos, también con una historia trágica detrás de ellos, quizá más leyenda que realidad, pero que lleva cada año a miles de turistas a visitar sus tumbas y comprobar cómo fueron unidos en la muerte por siempre jamás.

La historia comienza cuando Juan de Marcilla e Isabel de Segura se conocen en el mercado, y se enamoran inmediatamente; ella es hija de un rico mercader, y él, de clase baja, así que saben que su amor no será aprobado por la familia de la joven. Juan le pide que lo espere por un plazo de 5 años, en el que marchará a buscar fortuna y así hacerse merecedor de su mano ante los ojos de su padre, y ella acepta; durante ese tiempo, ante la insistencia de su padre para casarla, Isabel pretexta que ha hecho voto de castidad durante un quinquenio, y que no podrá desposarse antes de que pase ese tiempo.

Juan marcha a las guerras con los moros para hacerse de fama y fortuna; pero pasados los cinco años, aún no ha regresado a Teruel, e Isabel no tiene más remedio que casarse con el pretendiente que le ha buscado su padre. Sin embargo, Juan vuelve el mismo día de la boda, una vez desposada, y con gran tristeza le pide un beso para no causar su muerte; Isabel se niega, porque no quiere traicionar a su marido, y el enamorado cae muerto a sus pies en ese mismo momento. Durante el funeral de Juan, la joven no pude dejar de pensar en que ha causado su muerte por negarle un beso, y decide concederle se deseo antes de que sea enterrado; cuando lo hace, cae también muerta sobre el cuerpo de él. Dado que la muerte de ambos fue causada por no poder estar juntos en vida, las familias deciden enterrarlos juntos, para unirlos por toda la eternidad.

Sea o no cierta esta leyenda, sus tumbas fueron encontradas bajo la capilla de la Iglesia de San Pedro en el siglo XVI, y allí permanecieron dando su nombre al lugar. Ya en 2005, se construyó el Mausoleo propiamente dicho, anexo a la iglesia, que se ha convertido en todo un símbolo y un homenaje a la célebre pareja; junto con él, puede visitarse la torre de San Pedro, una hermosa estructura de estilo mudéjar, y también el claustro de la iglesia.

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